Que me dirías si cuando sostienes una tasa caliente tu forma de ser es más cálida, que cuando sostienes algo frío. Pues bien según un estudio realizado dice que la gente que sostiene objetos cálidos entre las manos ven a los demás como más confiables y bondadosos, sin darse cuenta que ellos mismos se vuelven más amables hacia los demás. Mencionan que la relación puede estar cuando éramos niños y estábamos sostenidos por las cálidas manos de nuestra madre.

“Creo que tenemos unas profundas y durables asociaciones entre la calidez física y la psicológica, calidez interpersonal, que son el resultado de, tal vez, muchos años de aprendizaje”, dijo Lawrence Williams , investigador de la Universidad de Colorado, y director del estudio.
Lawrence Williams cree que la asociación entre el calor físico y la calidez puede estar grabado en la arquitectura de nuestras mentes. Según estudios pasados, la región del cerebro conocida como ínsula está involucrada en procesar información tanto relacionada con la tempera física como con la calidez interpersonal o la confianza.
“Es una asociación que es aprendida desde la niñez cuando gente querida nos sostiene y nos protege, y nos demuestra cariño y afecto”, dice Williams. “Al mismo tiempo ellos experimentan un contacto físico con un objeto cálido, y en ese caso otro ser humano”.
Fuente: Livescience